Vivimos los primeros días de la primera “infoguerra” – guerra de información y de informática - seria. No es una guerra entre países (aunque están varios involucrados), ni entre corporaciones (aunque están varias involucradas), ni una guerra civil (aunque hay una clara jugada de internas estadounidenses), es una guerra donde las mentes son los blancos, la tuya, la mía, la de todos. Si en toda guerra la primera víctima es la verdad, en esta eso se cumple más que nunca, y no podemos estar seguros de nada. La unica forma de salir airosos como sociedad global es aguzando el espíritu crítico y permitiendo la libre, libre, libre expresión.
Wikileaks mostró descarnadamente – e ilegalmente, por cierto – las operaciones que todos sabíamos que existían, y no son producto sólo de la gestión Obama-Clinton, aunque para muchos sea el blanco, sino una muestra de toda la historia del “imperio estadounidense”. Muestra también la decadencia y la chabacanería de esa diplomacia que se cree eternamente impune.
Pero las reacciones posteriores muestran la esencia de lo que es el actual esquema de la plutocracia global – controlar, prohibir, censurar, perseguir – y las posibles respuestas que internet inventa para estas nuevas situaciones. Las corporaciones como siempre, respondieron obedientemente al poder plutócrata: Amazon y Paypal dejaron de apoyar a wikileaks y le sacaron el espacio, Twitter comenzo a censurar la tendencia #wikileaks de modo de disimular lo que la gente empezaba a poner en el escenario, y no podemos saber si Google nos está ayudando o confundiendo a la hora de buscar sobre este asunto, ya que todos esos sitios esconden su forma de hacer las cosas, y no son de confiar pues han mostrado ya que son sumamente permeables a las instrucciones del Departamento de Estado de EEUU y a otros poderes similares.
Personalmente creo que Assange se equivocó al propiciar (ante la pregunta de un periodista de El País, suponiendo que esta chatrevista es verdadera) la renuncia de Obama, es posible que eso sea lo que pretenden los que le filtraron la información (la CIA?) para usarla en sus rencillas internas, pero yo esperaba un Assange más inteligente, reconocido hacker programador en varios proyectos de software libre, como para quedar entrampado en una interna republicano-democrata, o mas bien guerreros-pacifistas o corporativos-sociales, que los hay en ambas falsas opciones del bipartidismo del norte.
Más allá de lo que piense su creador o no, de que Assange sea víctima de operaciones de prensa, de inteligencia o de terrorismo de estados, y perseguido por Interpol, Wikileaks, como dijo John Perry Barlow, es el campo de batalla de esta infoguerra, y nosotros, mentes conectadas por internet, somos las tropas. Yo agrego que ademas de las tropas somos el blanco, que somos simultáneamente los soldados y el botín.
El natural entrelazado de las redes libres, internet y el software libre, está funcionando como fue pensado, a prueba de control centralizado. Mientras cierran servidores y dan de baja desde USA el dominio wikileaks.org surgen cientos de espejos (mirrors) replicando la información con dominios en otros países y como la Hidra de Lerna, ante cada cabeza cortada, surgen 7, asegurando la vida de wikileaks mas alla de su nombre, forma y ubicación fisica. Wikileaks está sembrado por toda la red y ya tiene en este momento más de 500 copias y prometen ser más.
Mantenerse alertas. Es todo lo que puedo sugerir… y usar software libre, y no confiar alegremente en corporaciones como facebook, twitter, google, si lo que buscamos en comunicarnos de verdad, con libertad, y poder expresar la verdad de cada uno.
diciembre 6th, 2010 at 16:10
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